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Houston, hemos tenido un problema... con el baño
Houston, hemos tenido un problema... con el baño / Foto: Handout - NASA/AFP

Houston, hemos tenido un problema... con el baño

Todo marcha bien en el viaje de retorno a la Tierra de la nave Orion, excepto por "el equipo más importante a bordo".

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La NASA plantea ahora que una reacción química en el tratamiento de la orina podría haber atascado el sanitario.

El problema con el baño fue reportado a pocas horas del despegue desde Cabo Cañaveral, en Florida. La astronauta Christina Koch ajustó los controladores del sistema, los reinició con ayuda del centro de control y resolvió inicialmente el asunto.

"Me enorgullece llamarme fontanera espacial. Me gusta decir que [el baño] probablemente sea el equipo más importante a bordo", contó en su primera conferencia desde la nave que orbitó la Luna y que debe amarizar en las costas del Pacífico este viernes, en el final de la misión Artemis II.

Sin embargo, la situación persistió cuando trataron de evacuar las aguas residuales -que habitualmente son liberadas al espacio- y el sistema no funcionó correctamente. La NASA pensó inicialmente que se podría tratar de algún tipo de congelamiento en los filtros.

Koch describió el aroma que despedía el denominado Sistema Universal de Gestión de Residuos como "un olor a quemado de calefacción".

Entonces se activó el plan B y los astronautas fueron instruidos para usar los 'dispositivos plegables de contingencia para la eliminación de orina', unos recipientes personales y reutilizables.

El dilema es para los orines. El sistema para las heces, en otro conducto, funciona sin problemas.

"El inodoro sigue funcionando. El problema que estamos resolviendo es la evacuación del tanque de aguas residuales", dijo el martes el director de vuelo, Rick Henfling. "Así que tenemos que recurrir a otros medios alternativos, además del inodoro", agregó.

-Reacción química, no hielo-

El asunto ha sido materia de consultas constantes en las conferencias de prensa que se realizan en el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, aquel que en 1970 recibió el mensaje del astronauta Jack Swigert en la misión Apolo 13: "Houston, hemos tenido un problema", tras la explosión de un tanque de oxígeno que abortó el alunizaje.

"Inicialmente, pensábamos que podría tratarse de una formación de hielo en una boquilla, en la línea exterior de la nave espacial. Tenemos certeza de que no se trata de una formación de hielo; hemos colocado la nave en una posición orientada hacia el sol para eliminar cualquier hielo, hemos activado calentadores, y aún observamos una obstrucción", explicó Henfling.

"La teoría más reciente está relacionada con algún proceso químico que se utiliza para garantizar que las aguas residuales no desarrollen biopelículas (microorganismos), y es posible que se esté produciendo una reacción química en la que se generen algunos residuos como parte de dicha reacción, y estos se estén obstruyendo en un filtro", agregó.

Lori Glaze, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA aseguró que "tan pronto como pongamos a la nave en el suelo, podremos entrar y llegaremos a la raíz del problema".

-¿Dónde está?-

Este trono, valorado en unos 23 millones de dólares, es similar al que se utiliza en la Estación Espacial Internacional, pero es la primera vez que se utiliza en un viaje tripulado al espacio profundo.

Los astronautas de las misiones Apolo no tenían baño y usaban unas bolsas especiales para los deshechos.

En la nave Orion, con un diámetro de cinco metros y un poco más de tres metros de alto, el baño está bajo el piso. Para usarlo deben abrir una puerta y colocarse de lado. Dentro tienen unos pasamanos y unas correas de sujeción.

Es un área donde hace mucho ruido, por lo que deben protegerse los oídos. Cuenta con sistemas de succión para compensar la microgravedad.

Tiene una vía para la evacuación de la orina, que es tratada antes de ser soltada al espacio. De hecho, Koch mostró hace unos días cómo podía apreciarse desde una ventana de la nave, la forma en que las partículas de orina eran liberadas.

El otro sistema es para las heces, que son colocadas en bolsas desechables que se compactan y que amarizarán junto con los astronautas, cuando vuelvan a la Tierra.

L.Stewart--PI