Descendientes de familias esclavistas británicas defienden el pago de compensaciones
Durante mucho tiempo, Laura Trevelyan, antigua periodista de la BBC, desconoció por completo la implicación de su acaudalada familia, considerada parte de la élite británica, en la trata de esclavos y el sistema colonial.
Trevelyan descubrió que sus antepasados habían poseído propiedades, en las que trabajaron personas traídas a la fuerza desde el continente africano, gracias a un primo que consultó una base de datos en la que se registraban las indemnizaciones pagadas a los propietarios de plantaciones tras la abolición de la esclavitud por el Parlamento británico en 1833.
"Descubrí esta pequeña isla del Caribe oriental, Granada, por la que varios miembros de la familia Trevelyan habían reclamado una indemnización por la pérdida de lo que entonces se denominaba su propiedad", explica a la AFP.
Este descubrimiento la llevó a fundar con otras personas una asociación, Heirs of Slavery (Herederos de la Esclavitud), partidaria de la "justicia reparadora", una postura muy alejada de la posición oficial de Londres, que hasta ahora ha rechazado cualquier compensación.
Los miembros de esta asociación, procedentes, como la propia Laura Trevelyan, de familias prominentes como los Gladstone o los Lascelles, que recibieron indemnizaciones por sus pérdidas tras la abolición de la esclavitud, no solo están dispuestos a reconocer públicamente su responsabilidad y pedir perdón, sino también a pagar de su propio bolsillo.
Así, en 2023, tras presentar disculpas públicas en Granada, Laura Trevelyan y otros miembros de su familia pagaron voluntariamente alrededor de 100.000 libras (113.500 dólares) en concepto de reparaciones, destinadas a proyectos educativos.
"A todas las personas que conocía les preguntaba: '¿Debería disculparme por lo que hicieron mis antepasados? ¿Debería pagar reparaciones personalmente?'. Y la respuesta era un sí rotundo", relata.
— "Crimen contra la humanidad" —
La familia Trevelyan es la única que ha ofrecido públicamente dinero en concepto de reparaciones.
Sin embargo, Charlie Gladstone, cofundador de la asociación Herederos de la Esclavitud y descendiente directo del reformista y primer ministro británico del siglo XIX William Gladstone —cuyo padre, John, figuraba entre los grandes propietarios de personas esclavizadas en Jamaica y Guyana—, también pidió disculpas públicamente en Guyana en 2023 y calificó la esclavitud de "crimen contra la humanidad".
No todas las familias que se beneficiaron de la esclavitud comparten, sin embargo, esta postura.
Es el caso de Richard Drax, exdiputado conservador cuyos antepasados fundaron una plantación de caña de azúcar en Barbados en el siglo XVII y que es el único miembro de estas grandes familias que todavía posee esas tierras, lo que ha reavivado recientemente la polémica.
Drax tenía previsto vender su propiedad a las autoridades de Barbados, pero la operación fracasó en 2024.
Algunos calificaron la situación de "atrocidad" debido al pasado esclavista del lugar.
En 2020, Drax declaró que, aunque el papel desempeñado por sus antepasados en la trata transatlántica de esclavos era "lamentable", "nadie puede ser considerado responsable hoy de lo que ocurrió hace varios cientos de años".
Para Paul Lashmar, autor de un libro sobre la dinastía Drax, esta postura resulta hoy difícil de sostener.
"Cuando se es muy rico y una gran parte de la fortuna procede de la época de las plantaciones, no se puede simplemente desentenderse del asunto", declaró Lashmar a la AFP.
Según Hilary Beckles, historiador y presidente de la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe (CARICOM), que defiende el pago de reparaciones, cerca de 30.000 personas esclavizadas murieron en las plantaciones explotadas por la familia Drax a lo largo de dos siglos.
B.Roberts--PI