La Fiscalía de España pide 173 años de prisión para el expresidente del BBVA por espionaje
La Fiscalía Anticorrupción española solicitó 173 años de prisión para el expresidente del banco BBVA Francisco González, acusado de haber recurrido a un antiguo comisario de la policía para espiar a personalidades políticas y económicas, informaron este jueves fuentes judiciales.
El excomisario José Manuel Villarejo está siendo investigado en varias causas instruidas a partir de las grabaciones que se le incautaron tras su detención en 2017, y que salpicaron a las más altas esferas políticas y económicas de España.
En el caso contra Francisco González, de 81 años, se sospecha que quien fuera presidente del BBVA entre 2000 y 2018 ordenó intervenir las comunicaciones de empresarios, políticos y periodistas durante 12 años.
La Fiscalía solicita para González, imputado en 2019, cinco años de cárcel por cohecho y otros 168 años de prisión por 42 delitos de descubrimiento y revelación de secretos de particulares, según precisaron las fuentes judiciales.
Es una petición simbólica, toda vez que el Código Penal español fija en 40 años de cárcel la pena efectiva máxima para los casos más graves.
Otras diez personas, entre ellas Villarejo y el BBVA, en tanto que entidad jurídica, están procesadas en esta causa.
La Fiscalía solicita 174 años de prisión para el excomisario de 74 años y una multa de más de 184 millones de euros (211 millones de dólares) para el banco, el segundo de España.
En febrero, la justicia española rechazó todos los recursos presentados por los acusados, abriendo la vía a la celebración de un juicio, cuya fecha aún no se ha fijado.
Villarejo, que estuvo en prisión preventiva entre 2018 y 2021, fue condenado en julio de 2023 a 19 años de cárcel en un primer juicio por los hechos de espionaje, por aprovecharse de su posición para grabar a cientos de personalidades públicas sin su conocimiento y montar campañas para desacreditarlas a petición de prestigiosos clientes.
Los diversos escándalos que rodean al expolicía han sido bautizados como "las cloacas del Estado" por la prensa española.
Sus grabaciones han puesto en aprietos al exrey Juan Carlos I, al Partido Popular (derecha), el principal de oposición, y a exministros.
A.Edwards--PI