Varias voces internas de la FIFA aumentan la presión sobre Infantino
El emblemático y respetado Arsène Wenger o el secretario general Mattias Gragström: desde el seno de la FIFA varias voces se distancian del presidente Gianni Infantino y del proyecto abortado de abrirse a inversores privados, con la reelección del italosuizo en el aire.
"La decisión de retirar el proyecto era absolutamente necesaria e incontestable", declaró el martes en un comunicado Arsène Wenger, que desde 2019 ejerce como director del desarrollo del fútbol mundial.
El exentrenador del Arsenal se refería así a la polémica propuesta de crear una empresa, FIFA Forward Entreprise (FFE) con la que Infantino esperaba recaudar 4.200 millones de dólares con la venta de un 20% de las acciones a inversores privados, sobre una valoración de la FFE 20.000 millones de dólares.
Este plan, anunciado hace una semana, encendió la chispa de las críticas hacia Infantino, y fue rechazado por tres confederaciones, obligando al italosuizo a dar marcha atrás definitivamente el sábado.
"Creo firmemente en una FIFA independiente que sirve a nuestro juego con compromiso, transparencia e integridad", añadió Wenger, que aclaró no haber estado "implicado en el proyecto", que conoció "a través de los medios".
- "Los individuos pasan" -
Wenger no es el único en el seno de la FIFA en haberse distanciado del proyecto y de Infantino.
En un correo electrónico interno enviado a empleados de la FIFA y al que tuvo acceso la AFP, el secretario general de la institución Mattias Grafstrom lamentó una "triste y reprochable serie de eventos", que "concluyó felizmente con el abandono permanente" del proyecto.
"Los individuos, momentos inestables y episodios desafortunados vienen y van", declara Gragström, exjefe del gabinete de Infantino cuando este último accedió a la presidencia de la FIFA en 2016.
"La institución, su misión y su responsabilidad hacia el fútbol mundial continúa", concluyó el suizo de 45 años, secretario general desde 2024.
Antes, el viernes, dimitió el asesor principal de Infantino, el estadounidense Carlos Cordeiro, que dijo oponerse "categóricamente" al proyecto, que consideraba "malo para el futuro a largo plazo del juego".
Esta oposición desde el interior de la FIFA se añade a la ya fuerte presión externa, liderada por la UEFA pero secundada por la Concacaf, la Confederación de Norte, Centroamérica y Caribes. Ambas instituciones cargaron contra el proyecto FFE y han criticado desde entonces a Infantino.
- La UEFA estudia medidas judiciales -
La Concacaf pidió la semana pasada una "revisión completa" del liderazo de Infantino, mientras que la UEFA dijo haber "perdido la confianza" en Infantino.
En una carta enviada el viernes a la FIFA y consultada por la AFP, la UEFA "notifica oficialmente que planea de forma activa iniciar una acción judicial".
Con ese objetivo, la instancia europea pidió "identificar, localizar y conservar todos los documentos e información almacenada electrónicamente" sobre la FFE, para que no se destruyan elementos que puedan perjudicar un proceso judicial.
En esa misma carta, la UEFA valoró que un cierto número de personas "debido a sus funciones y a su participación en el plan FFE" son susceptibles de poseer documentos pertinentes y exige que se conserven. Entre los nombres citados están Wenger y Grafström.
Pese a las presiones, Infantino está lejos de haber perdido la carrera en las elecciones a la presidencia de la FIFA, previstas para marzo de 2027 y en las que aspira a su reelección, siendo por el momento el único candidato.
El italosuizo necesitará el apoyo de 106 de las 211 federaciones miembro de la FIFA para un nuevo y último mandato de cuatro años.
Hasta ahora, cuatro federaciones, todas europeas (Finlandia, Gales, Serbia y Suecia) le han retirado el apoyo.
B.Roberts--PI